EL VAGABUNDO Y LA DAMA

El desaparecido, mítico y mas buscado vagabundo de León que en el año 1991 se lió a pedradas contra las vidrieras de la Catedral de León ha aparecido, y para bien.

Más lúcido que los lucios del Pantano de Porma gracias a las pastillas de santa Isabel nos ha confesado la historia de lo que realmente ocurrió aquella noche:

«Aquella noche no recuerdo mucha hazaña, ya que el tinto del Continente me dejó un poco tocado, solo se que conocí al amor de mi vida, Teodora.

La vi a través de las vidrieras y dije esa princesa es mía, amarré un par de piedras y ni me lo pensé.

Tras romper las vidrieras y seguir a Teodora esta se escondió dentro de una tumba y me fue imposible sacarla de allí porque los de Morano llegaron antes de tiempo, Pero hoy soy un hombre libre y el tinto y mi dama Teodora me esperan en la calle».